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¿Por qué desarrollamos este Proyecto?

Desde la Asociación AMEU creemos que la sociedad melillense tiene la obligación moral de situarse cerca de los jóvenes, de sus inquietudes, de sus demandas, necesidades y aspiraciones, conocerlas de manera cada vez más profunda, para actuar en consecuencia. No ha de haber un solo joven, viva donde viva y parta de cualesquiera condiciones sociales y económicas, que vea mermadas sus posibilidades de desarrollo personal, de formación y de inserción en la sociedad.

Ante los problemas existentes en nuestra ciudad, creemos que los melillenses de a pie tenemos que implicarnos en la búsqueda de soluciones. Frente al fomento del “pasotismo” que promueve la Ciudad Autónoma, desde la Asociación Melillense de Estudiantes Universitarios proponemos una rebelión cívica protagonizada por la juventud y es por ello que nos animamos a presentar el proyecto Parlamento Joven, porque creemos que para que los jóvenes melillenses podamos debatir, compartir y trabajar conjuntamente, necesitamos contar con un espacio de dialogo que goce de legitimidad y de los medios necesarios.

A principios del 2011, cuando nos animamos desde la asociación a realizar el proyecto, Melilla tenía la gran suerte de contar con dos estructuras de participación juvenil que cumplen con estas características que citábamos antes: El Consejo Sectorial de la Juventud de la Ciudad Autónoma y el Consejo de la Juventud de Melilla.

El primero de éstos, está liderado por la Viceconsejería de Juventud, pero ésta lleva desde el año 2006 sin convocar reunión alguna, mientras que el segundo existía y en teoría estaba operativo pero, en realidad, tal y como veníamos denunciando varias asociaciones juveniles de la ciudad, también llevaba cerca de 5 años sin reunirse y se encontraba asumido en una situación de quiebra técnica y económica debido a las guerras políticas entre la Ciudad Autónoma y los partidos de la oposición.

Desde AMEU no podíamos ser cómplices de esta situación y no queríamos serlo, porque la juventud de Melilla merece mucho más que la inoperancia y el que sea ignorada y excluida. Creemos en la democracia participativa, apostamos porque sea la propia ciudadanía la que se haga cargo de nuestra ciudad, de su presente y futuro.

Creíamos y creemos que el primer paso a realizar era trabajar por conseguir una plataforma plural y activa que fomentara la reflexión y el intercambio de ideas y experiencias entre las distintas sensibilidades e ideologías que configuran la realidad de las asociaciones juveniles de Melilla, por lo nos propusimos la apasionante tarea de el crear “el parlamento y la plataforma de apoyo juvenil” de Melilla.

La participación de los jóvenes y la creación de mecanismos de democracia representativa ha de ser facilitar el dialogo entre los jóvenes y los responsables de los poderes públicos en todos los niveles, especialmente de la Ciudad Autónoma de Melilla, para lo cual, en primer lugar, era fundamental crear las infraestructuras organizativas necesarias que sentaran las bases de la coordinación y el dialogo entre los jóvenes de nuestra región.

Como decíamos, en Melilla existían estos foros que demandamos pero, desafortunadamente, estaban muertos. El Consejo Sectorial de la Juventud de la Ciudad Autónoma, que llevaba 5 años sin ser convocado y sin celebrar reunión alguna, y el Consejo de la Juventud de Melilla, que llevaba desde 2008 sin ni siquiera abrir sus puertas y desde 2006 sin celebrar reunión, ya que estaba “secuestrado” por parte de los miembros de la ejecutiva elegida en 2005, que estaban aferrados a sus cargos a pesar de que ni siquiera tenían derecho a formar parte del Consejo por motivos de edad y de que su mandato había caducado en 2007.

Desde AMEU no podíamos hacer nada en relación al Consejo Sectorial de Juventud, ya que quien mandaba y manda en él es la Ciudad Autónoma, y no nos queda más remedio que aguantarnos ante su negativa a convocarlo y a cumplir el reglamento que regula su funcionamiento.

En cambio si que podíamos ayudar a resolver la situación de caos y abandono que sufre el Consejo de la Juventud, “nuestro parlamento”, pero no podíamos, porque no sabíamos cuáles eran el resto de las entidades miembro, y muchas de las que lo conforman desaparecieron hace años. La única que podía aportar una solución a éste problema era la teóricamente Presidenta, pero aseguraba no querer saber nada del consejo y se desentendía por completo. En consecuencia, no podíamos convocar una reunión de todas las asociaciones implicadas.

Por ello, hartos ya del mamoneo de los sinvergüenzas que tenían secuestrado el Consejo, desde AMEU optamos por realizar este proyecto para buscar una solución al respecto con el apoyo de nuestros socios europeos con la finalidad de celebrar un encuentro internacional en Melilla.

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